Aristolochia longa es una planta
herbácea perenne perteneciente a la familia Aristolochiaceae. Es nativa
principalmente de la región mediterránea y destaca por sus flores de
formas tubulares que asemejan pequeñas pipas o candiles. Es una
herbácea perenne con tallos rastreros de hasta 50 cm, que se ramifican y
tienden a sobresalir entre la vegetación que la rodea. Sus flores, de
entre 3 y 6 cm, tienen forma tubular. Produce unos frutos pequeños, a
modo de cápsulas. Prefiere zonas ruderalizadas, cultivos y muros
divisorios de fincas, hasta los 1.500 metros, en casi toda la Península
Ibérica. Florece principalmente durante la primavera y el inicio del
verano (de febrero a julio según la región). Históricamente se ha
empleado en la medicina tradicional mediante infusiones estimulantes o
para tratar afecciones locales; sin embargo, toda la planta es altamente
tóxica en dosis elevadas debido a la presencia de ácidos aristolóquicos,
que pueden provocar daños renales severos y problemas de toxicidad
generalizada conocidos como "embriaguez aristolóquica".