Árbol caducifolio
de tamaño mediano perteneciente a la familia de las sapindáceas. Es un
árbol nativo de gran parte de Europa, el norte de África y el oeste de
Asia, muy apreciado en el paisajismo por su alta rusticidad, su
resistencia a entornos urbanos y su capacidad para tolerar la poda.
Suele alcanzar entre 10 y 15 metros de altura. Desarrolla una copa
densa, a menudo redondeada o irregular. Su corteza presenta fisuras
longitudinales con una textura que a veces se vuelve corchosa. Las
hojas son opuestas y palmeadas con 3 o 5 lóbulos romos (redondeados).
Durante la primavera y el verano tienen un color verde oscuro, pero en
el otoño cambian a un llamativo color amarillo dorado o cobrizo antes de
caer. Produce pequeñas flores de color verde amarillento que brotan
en primavera. Su fruto es una disámara (dos semillas aladas unidas),
cuyas alas están dispuestas de forma notablemente horizontal o
divergente a 180 grados. Propiedades medicinales. Astringente, suave
anticolesterolémico. Se usa la corteza, desecándola al sol y
conservándola en lugar seco, normalmente en decocción. Especie
apreciada en carpintería por su grano fino y tono muy claro, resiste
bien el ataque de los insectos. Mediante defoliación se producen láminas
usadas en ebanistería por sus jaspeados. Especie melífera, usada en
apicultura. En cosmética, es usada para las pieles enrojecidas. En
Alsacia cuelgan las ramas de arce sobre la puerta de entrada de las
casas, para ahuyentar a los murciélagos. Tenerife