Árbol caducifolio de gran envergadura
perteneciente a la familia de las sapindáceas. Es originario del centro
y sur de Europa, así como de Asia occidental, y destaca por su notable
resistencia al viento y a ambientes costeros. Puede alcanzar alturas
de entre 30 y 40 metros. Desarrolla una copa amplia, densa y de forma
globosa. Hojas palmeadas y divididas en 5 lóbulos, con bordes
dentados. Tienen un color verde oscuro en el haz y un tono más pálido o
glauco en el envés. Su pecíolo suele ser de color rojizo. La corteza,
en ejemplares jóvenes es lisa y de color grisáceo, pero con la edad se
agrieta y se desprende en grandes escamas o placas, dejando ver parches
de tonos anaranjados o pardos. Sus frutos son disámaras (semillas
aladas dobles) que forman un ángulo cercano a los 90 grados, lo que les
permite dispersarse fácilmente con el viento al girar como helicópteros.
Debido a su rápido crecimiento y su frondosa copa, se utiliza
frecuentemente de forma ornamental en grandes parques, avenidas urbanas
y pantallas protectoras contra el viento. Su madera es clara, de
excelente calidad y muy valorada en trabajos de ebanistería, torneado y
en la fabricación de instrumentos musicales.