Kleinia neriifolia
Haw.
Verode, Verol, Higuerilla, Jeriguilla
Descripción: Mato arbustivo perenne de
entre 1-2 m de alto, suculento, abundantemente ramificado, con tronco
grueso y leñoso en los ejemplares más viejos, a partir del que se forma
una copa de porte más o menos globoso.
Los tallos son lisos,
cilíndricos, articulados, quebradizos en las uniones y de color verde
grisáceo; su corteza está marcada por las cicatrices de las hojas
caídas, que con el crecimiento van dejando una peculiar huella alargada,
de color rojizo o pardo oliváceo.
Su follaje es caduco, apareciendo
sus hojas en otoño, después o al tiempo de la floración, siendo tanto
más fugaces cuanto más cálida y seca sea la zona en que habita.
Las
hojas, algo carnosas, de color verde claro y hasta 12 cm de largo, son
simples, enteras, lisas, de lineares a estrechamente lanceoladas, algo
abarquilladas, con un grueso nervio central y puntiagudas en el ápice.
Las flores se agrupan en inflorescencias terminales umbeliformes más o
menos ramificadas. Forman capítulos alargados y estrechos, largamente
pedunculados, de color blanquecino amarillento y con sobresalientes
estambres amarillos.
Los frutos son pequeñas cipselas dotadas de
cortos vilanos plumosos de color blanquecino que los dispersan a gran
distancia a través del aire.

Hábitat: Endemismo canario, frecuente
y hasta abundante en laderas soleadas, terrenos pedregosos y rocas de la
zona de predominancia del Cardonal-tabaibal, y de modo más aislado en
las zonas más cálidas de los Bosques termófilos y del margen inferior de
la Laurisilva y el Pinar.
Es una de las especies más características
de la zona xerófila canaria, habitualmente asociada a tabaibas
(Euphorbia spp.), tajinastes (Echium spp.), bejeques (Aeonium spp.),
cardones (Euphorbia canariensis), magarzas (Argyranthemum
ssp.), etc.
A veces crece como epífita sobre los troncos de las
palmeras (Phoenix canariensis) y otros grandes árboles, así
como sobre tejados antiguos construidos con teja árabe.
Floración: Verano y otoño. La
fructificación, que se produce en invierno, es muy vistosa y abundante,
recubriendo con sus vilanos blancos casi todo el follaje de la planta.
Reproducción:
Por semillas y esquejes.
Usos: Especie muy apreciada en
jardinería, fácil de reproducir y de cultivar, aunque si se riega o
abona demasiado alcanza una gran talla y frondosidad, pero pierde la
gracia y hermosura que habitualmente posee en estado silvestre. Se suele
utilizar como ejemplares aislados en el jardín, para formar macizos y
para crear setos informales, además de en macetas para terrazas y
patios.
Durante su periodo de floración es muy visitada por las
abejas, produciendo su néctar una excelente miel.