Flora de las Islas Canarias

Especies

Flora canaria > Pericallis papyracea

Pericallis papyracea  (DC.) B. Nord.
Familia ASTERACEAE
Encimba, Encima, Flor de mayo

Descripción
Planta herbácea vivaz, de entre 50-150 cm de alto, de porte y conformación muy variables. Sus ejemplares presentan un grueso haz de raíces algo tuberosas, y tallos recios, erectos, ramificados, de color verde rojizo, recubiertos de una ligera pelusa blanquecina, siendo su interior tierno, carnoso y de intenso color violeta.
Las hojas basales, gruesa y muy largamente pecioladas, son grandes, de unos 15-20 cm de longitud, simples, alternas, cordiformes, y con el margen sinuado o irregularmente dentados; las hojitas de los tallos tienen un tamaño progresivamente decreciente, de contorno más o menos lanceolado, acuminadas, y dentadas en el borde; todas lisas y de color verde en la haz, mientras que en el envés aparecen recubiertas de una pubescencia blanquecina de aspecto telarañiento.
Sus vistosísimas flores se disponen en pequeños capítulos de apenas 1 cm de diámetro, agrupados en densas inflorescencias corimbosas de hasta más de 40 capítulos cada una, sostenidas por un largo y esbelto tallo florífero. Cada capítulo, con su base recubierta de una sola fila de brácteas lisas, presenta entre 8 y 12 lígulas de color rosáceo y los flósculos del centro de violeta intenso a morado.
Al fructificar producen una gran cantidad de semillitas negras, dotadas de un vilano blanquecino que facilita su dispersión por medio del viento.



Hábitat
Esta especie es frecuente y hasta abundante en casi todas las zonas de la isla de La Palma, siempre en lugares frescos con suelos ricos y profundos, por lo que es habitual que forme colonias de decenas de ejemplares en zonas boscosas abiertas y en terrenos de cultivo abandonados.

Floración
Finales de invierno y primavera, especialmente entre los meses de febrero a mayo.

Reproducción
Por semillas.

Usos
Es una bella planta muy adecuada para su uso ornamental, especialmente en jardines de rocalla. Su cultivo es muy fácil y requiere pocos cuidados, debiendo moderarse su riego y abono, pues de lo contrario los ejemplares adquieren dimensiones desproporcionadas que reducen su bello porte original. También se usa como flor cortada, pues con sus inflorescencias se componen originales y llamativos ramos.
Ocasionalmente se emplea como forraje de vacas, cabras, ovejas y conejos, normalmente mezclada con otras herbáceas.



Propiedades medicinales
Todas las especies de esta familia son más o menos tóxicas, pues contienen ciertos alcaloides que provocan daños en el hígado si se consumen durante largo tiempo.
En algunos lugares de nuestro archipiélago se empleaba en veterinaria popular para ayudar a las cabras a expulsar la placenta después del parto ("echar las parias"). Para ello se daba a comer a las cabras paridas hojas de encimba empapadas del sereno de la noche.

Distribución
Islas Canarias.


Etimología
Su nombre genérico (Pericallis) podría derivar del griego peri (alrededor) y callos (bello, belleza), pudiendo significar algo así como "que desprende belleza". El específico (Papyracea) proviene del latín papyrus (papel), aludiendo al aspecto y textura apapelada de sus pétalos.

Sinonimia
Doronicum papyraceum, Senecio papyraceus, Pericallis papyracea hillebrandii.


Distribución: Endemismo canario. La Palma.
Ecosistemas: Cardonal-tabaibal, Bosques termófilos, Laurisilva, Fayal-brezal.
Altitud: Normalmente entre los 200-1.600 m s. n. m.

Texto y fotos: J. Alfredo Pérez Martín

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