Silybum marianum
(L.) Gaertn.
Cardo mariano, Cardo de María, Cardo lechal, Abrepuños, Rapasayo
Descripción:
Herbácea anual, robusta, de hasta 1,5 m de
alto, que en su base forma una gran roseta de hojas lisas y algo
carnosas de hasta 40 cm de longitud, ovado-lanceoladas, irregularmente
lobuladas, glabras, de color verde brillante y profusamente recorridas
por pequeñas e irregulares manchas lechosas en la haz; verdoso claro y
con nervios prominentes en el envés, y con fuertes espinas amarillentas
en sus bordes.
De esta roseta basal surge un tallo robusto y erecto,
simple o algo ramificado, en el que se disponen unas cuantas hojas de
pequeño tamaño, sésiles, abrazadoras en su base, triangulares u
ovado-lanceoladas, irregularmente sinuado-dentadas, recurvadas hacia
abajo y rematadas en una espina muy aguda.
Sus largamente tubulares
flores, de color rosáceo a purpúreo, se agrupan en grandes y llamativas
cabezuelas solitarias de unos 3-5 cm de diámetro, al final de recios
pedúnculos erectos blanquecino tomentosos. Las brácteas externas y medias
del involucro tienen apéndices estrechamente lanceolados, abruptamente
ensanchados en un apéndice curvado, erecto, patente o reflexo,
con una punzante espina terminal amarillenta. La corola forma un tubo
filiforme inicialmente blanquecino, y finalizado en cinco lóbulos linear-lanceolados de
color rosado a purpúreo.
Los frutos son aquenios de unos 6-7 mm de
largo y color negro con manchas grisáceas, coronados por un espléndido
vilano blanquecino de hasta 2 cm de largo que facilita su dispersión por
medio del viento.

Hábitat: Originaria del Mediterráneo, esta especie es
frecuente en terrenos pedregosos y nitrofilizados de las zonas baja y
media de las Islas Canarias, ocupando bordes de caminos y carreteras,
zonas ruderalizadas, huertas abandonadas, etc.
Debido al progresivo
abandono de los cultivos agrícolas, su presencia es cada vez más
abundante en nuestro archipiélago, además de comportarse como una especie de carácter invasor
medianamente agresiva.
Floración: Desde finales de invierno hasta mediados del
verano, normalmente entre los meses de marzo y agosto.
Reproducción:
Por semillas.
Usos: Casi todas las partes de la planta se pueden
emplear como alimenticias, aunque las más usadas son los tallos y las
hojas. Las hojas basales se recolectan en invierno y primavera, antes de
que comience a brotar el tallo florífero; después se recogen los brotes
tiernos y hasta las inflorescencias inmaduras. Todas ellas se pueden
consumir en ensaladas, o fritas, después de cocidas y rebozadas.
Las
semillas tostadas se pueden emplear como sucedáneo del café. También se
elabora con ellas un aceite de buena calidad, y en algunos sitios las
emplean como cuajaleche.
En algunos países nórdicos se cultiva como
ornamental, siendo sus ejemplares muy apreciados por su abigarrado
follaje y llamativas cabezuelas encarnadas.