Existe un grupo de plantas a las que se les
ha aplicado el calificativo de pirófilas (amantes del fuego), pues sus
semillas germinan más fácil y abundantemente después de los incendios.
En Canarias tenemos muchas especies que se encuadran dentro de este
grupo, entre ellas el Codeso de Cumbre, arbusto frondoso de porte
achaparrado y abundante ramificación, recubierta por una densa y menuda
foliación, especialmente pegajosa y aromática cuando aprietan los
calores veraniegos.
La corteza de su tronco y ramas, de color
blanquecino-grisáceo, se descascara fácilmente en las partes más viejas,
de modo parecido a como lo hacen las cepas de la viña. Sus hojas, de
color verde pálido y suavemente vellosas, se disponen en manojitos
alternos poco distanciados; son trifoliadas, con hojuelas diminutas de
1-3 mm de largo y ligeramente encurvadas hacia abajo.
Sus flores, de
color amarillo vivo, se agrupan en vistosos racimos terminales de hasta
15 cm de largo. Los frutos consisten en vainas de 3-4 cm de largo que
contienen varias semillas de muy pequeño tamaño.
En Tenerife, su hábitat natural discurre en
la franja que, entre los 1.600 y 2.300 metros, circunda El Teide,
asociándose con las retamas en las cotas superiores y con pinos o
escobones en las inferiores. En las partes más altas de la isla de La
Palma se desarrolla la variedad spartioides, que llega a formar matorral
denso en las cumbres que bordean la Caldera de Taburiente por el
exterior. Esta misma variedad cuenta con una pequeña representación en
la isla de La Gomera.
Primavera y verano. Sus llamativas flores son
asiduamente visitadas por numerosos insectos, que colaboran activamente
en la propagación de la especie.
Por semillas.
El Codeso de Cumbre ha sido una planta muy
aprovechada como forrajera, especialmente apetecida por cabras y
conejos. Este uso fue más intenso en La Palma, donde sus ejemplares aún
se ven afectados por la actividad ganadera y pastoril que pervive en las
comarcas del norte de dicha isla.
La infusión de sus hojas se considera
aperitiva.
Islas Canarias.
Después de la última revisión
taxonómica han quedado establecidas cuatro subespecies de esta planta.
Su nombre genérico (Aeonium)
proviene del griego y quiere decir eterno o que vive permanentemente.
permanentemente
Distribución:
Endemismo canario. La Palma, La
Gomera, Tenerife.
Ecosistemas: Pinar, Retamar-codesar,
Alta montaña.
Altitud: Normalmente entre los
1.600-2.300 m s. n. m.