Cedronella canariensis
(L.) Webb & Berthel.
Algaritofe, Algaritope, Garitopa, Galitrofe, Calitrofe, Ñota, Niota, Neta, Hierba cumbre, Coronilla, Boca de dragón
Descripción:
Arbusto perenne muy ramificado casi desde su
base, con tallos largos y finos de 1-2 m de alto, consistentes,
ligeramente vellosos y de sección cuadrangular, con las costillas corta
y dispersamente dentadas.
Las hojas, de color verde intenso y 10-15
cm de largo, son trifoliadas, con foliolos lanceolados de borde
aserrado, lisas o casi lampiñas en la haz, pero cubiertas de una suave
pubescencia y con nerviación destacada en el envés; crecen
distanciadamente y opuestas por pares (decusadas) a lo largo de los
tallos, presentando estípulas basales allí donde se desarrollan las
ramificaciones secundarias.
Sus pequeñísimas flores se agrupan en
densas y vistosas espigas verticiladas terminales de unos 5-15 cm de longitud. Cada flor
presenta un cáliz de pelosos de color marrón rojizo, larga y agudamente dentado,
con entre 13-15 nervios, más cortos que el tubo, y que persiste largo tiempo en las ramas secas, y una corola bilabiada de
color rosáceo blanquecino y alrededor de 1 cm de longitud, con los
estambres nada o poco sobresalientes.
Los frutos son pequeñísimas nueces
monospermas que contienen una diminuta semilla de color marrón oscuro.
Toda la planta desprende un agradable olor alcanforado, que aumenta
notablemente al tacto.

Hábitat: Endemismo macaronésico que en las Islas Canarias es una especie
característica de la Laurisilva y las zonas más frescas del
Fayal-brezal, formando parte del matorral acompañante de estas
formaciones boscosas. Es frecuente en cauces y márgenes de barrancos,
bordes de pistas, caminos y carreteras, etc.
Floración: Primavera y verano.
Reproducción:
Por semillas.
Usos: Se puede emplear como especie ornamental en
jardines frescos de la zona de medianías. Es fácil de cultivar y da un
toque de frescura al jardín, además de aromatizarlo con su agradable y
característico olor a limón dulce.