Flora de las Islas Canarias

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Flora canaria > Sideritis dasygnaphala

Sideritis dasygnaphala  Revisar
Familia LAMIACEAE
Salvia blanca, Salvia de cumbre, Chahorra, Chajorra

Descripción
Matita leñosa de hasta 50 cm de altura, densamente recubierta en todas sus partes de un suave tomento blanquecino. Presenta un tronco corto y abundante ramificación, de porte erecto, levantado o globoso. Las ramas son finas, cilíndricas, algo leñosas y quebradizas las más viejas, herbáceas y recubiertas de una vellosidad blanquecina las jóvenes. Las hojas son pequeñas, simples, apuestas, alargadas, de forma entre triangular y anchamente lanceolada, y redondeadas en su base.
Sus pequeñas flores se disponen en densas inflorescencias de hasta 20 cm de longitud; cada flor presenta un cáliz tubular rematado en cinco largos dientes, entre los que se asoma una diminuta corola con los labios de color amarillo pálido.
Los frutos son pequeñísimas nueces divididas en cuatro compartimientos, cada uno de los cuales contiene una sola semilla. REVI.



Hábitat
Endemismo de Gran Canaria, frecuente y hasta abundar en los matorrales de leguminosas y en el sotobosque de los pinares de la zona central de la isla.s, REVI.

Floración
Finales de primavera, entre los meses de mayo y junio.

Reproducción
Por semillas.

Usos
SuREVIas.



Propiedades medicinales
La infusión de sus inflorescencias se emplea en nuestra medicina tradicional para curar los catarros. El sistema circulatorio se estimula tomando baños de pies en un cocimiento de esta planta, por lo que se recomienda esta terapia a las personas mayores con problemas vasculares en las piernas, y maniluvios artrosis. sumidades y hojas en infusión ha sido utilizada para curar la fiebre, los dolores reumáticosEVI

Distribución
Islas Canarias.

Notas
EnREVIente.


Etimología
Su nombre genérico REVIos.

Sinonimia
Leucophae candicans, Leucophae dasygnaphala, Sideritis candicans.


Distribución: Endemismo canario. Gran Canaria.
Ecosistemas: Pinar.
Altitud: Normalmente entre los 1.000-1.900 m s. n. m.

Texto y fotos: J. Alfredo Pérez Martín

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