Es un árbol que necesita exposición a pleno sol o de media sombra, suelos ricos en materia orgánica, fértiles y bien drenados, y clima cálido, aunque tolera bien el frío.
La poda debe limitarse a mantener una copa más bien clara que espesa, para favorecer la fecundación de sus numerosas flores y que los nísperos maduren adecuadamente.
El extracto de su fruto y hojas se utiliza en cosmética como tónico y acondicionador de la piel.
Su madera es usada en algunos países para la fabricación de instrumentos musicales.
Es un árbol tan conocido desde la Antigüedad, que a menudo es mencionado en la antigua literatura china. En Guatemala es tan popular que en la localidad de San Juan del Obispo celebran anualmente el Festival del Níspero.

En medicina tradicional se emplean sus frutos contra el resfriado y el dolor de garganta, así como expectorante, antiinflamatorio, astringente, digestivo y sedativo. Las hojas se tienen por analgésicas, antitusivas, hipoglucemiantes, diuréticas y antitumorales. Y la infusión de sus flores ayuda a cortar las diarreas y a conciliar el sueño.
Se considera una especie invasora en lugares como Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Estados Unidos, Puerto Rico, Canarias o Azores.
En las Islas Canarias se encuentra asilvestrada en zonas bien conservadas del monteverde, estando presente en lugares tan emblemáticos de la vegetación canaria como el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, el Parque Nacional de Garajonay, o el Parque Rural de Anaga.

 < Anterior   Siguiente >