Heliconia bihai
(L.) L.
Bijao, Cajote, Platanillo, Heliconia
Herbácea perenne, siempreverde, dotada de numerosos rizomas carnosos, y
que forma matas densas de unos 2-6 m de alto, con hojas en forma de
abanico e inflorescencias en forma de espiga, con flores rojizas en
forma de pico que se alternan a ambos lados de la espiga.
Las hojas,
de color verde o verde azulado, se desarrollan desde la base de la
planta, y son muy grandes, de 1-2,5 m de longitud y 25-40 cm de ancho,
simples, alternas, enteras, de ovadas a lanceoladas, puntiagudas y con
nervadura central prominente en su parte inferior.
Tienen una base
envolvente, que al unirse van formando un falso tallo de entre 0,5-1,5 m
de grosor.

Sus flores se disponen en llamativas espigas terminales erectas de unos
30-60 cm de longitud, sostenidas por un robusto pedúnculo, y formadas
por entre 5-12 brácteas puntiagudas y vueltas hacia arriba, alternas,
dísticas, coriáceas, de color rojo brillante con margen amarillo
verduzco, de unos 10-18 cm de largo, decreciendo desde abajo hacia
arriba.
En su interior contienen numerosas y minúsculas flores
tubulares, blancas en la base y verde claro en el ápice, que se van
abriendo sucesivamente.
Las brácteas forman una cavidad que recoge el
agua de la lluvia y atrae a numerosos insectos, murciélagos y pequeños
pájaros, como los colibríes, que son sus principales polinizadores.
Los frutos son drupas de alrededor de 1,5 cm de longitud, más o menos
ovoides, de color azul brillante, y que contienen 1-3 semillas
grisáceas.
La época de floración depende de las diferentes variedades
y cultivares.
Se reproduce por semillas, previamente sumergidas en
agua durante dos días, pero es mucho mejor hacerlo por división de sus
rizomas.
Es una especie de crecimiento vigoroso, y en algunas regiones
donde fue introducida con fines ornamentales se ha naturalizado
transformándose en una planta invasiva, como sucede en Hawái y otras
islas del Pacífico.