Galactites tomentosus
Moench
Cardo borriquero, Cardo silvestre, Cardo blanco, Cuajaleche
Descripción:
Herbácea anual de entre 20-150 cm de alto,
dotada de una larga y gruesa raíz tuberosa, desde la que surge un tallo
erecto, de poco a muy ramificado, más o menos
recubierto de tomento algodonoso, en función de la edad y emplazamiento concreto
de cada ejemplar.
Las hojas inferiores, prontamente caedizas y de
hasta 50 cm de largo, se reúnen en una gran roseta situada en la base
del tallo; son simples, pecioladas, inversamente lanceoladas y de bordes
finamente aserrados. Las caulinares, de entre 5-20 cm de longitud, se
distribuyen alternadamente a lo largo del tallo. Son sésiles,
profundamente divididas (pinnatifidas), y con los lóbulos foliares
rematados por cortas, finas y agudas espinas amarillentas. Todas presentan
el haz
lisa, de color verde brillante, con manchas irregulares de color blanquecino
verdoso, mientras que en el envés tienen una venación muy remarcada y se hallan recubiertas de un ligero
tomento blanquecino. En su entronque con el tallo forman una larguísima
decurrencia a modo de tira espinosa alada a ambos lados del tallo, y que empata
con el inicio de la hoja anterior.
Sus llamativas y algo olorosas flores, finamente
tubulares y de color lila o púrpura, se reúnen en capítulos semiglobosos
de unos 3-4 cm de diámetro, solitarios o en cimas corimbosas, que tienen
como base un receptáculo acampanado, revestido de finas brácteas
triangulares espinosas de 1-1,5 cm de longitud; a medida que van
madurando se abren radialmente
por su punta en
cinco lóbulos. Las flores externas,
algo más grandes y de colores más intensos que el resto, son estériles,
pues su misión consiste en atraer a los insectos polinizadores.
Los
frutos son aquenios negruzcos de unos 2-4 cm de longitud, glabros,
estriados, y provistos de un largo vilano plumoso de color blanco,
simple, prontamente caedizo, con 1-3 filas de pelos plumosos desiguales
soldados por su base en un anillo, y cuya misión es favorecer su
dispersión por medio del viento.

Hábitat: Especie de origen mediterráneo, en Canarias
es común y hasta
abundante en pastizales, huertas abandonadas, márgenes de caminos y
carreteras, terrenos removidos, etc., de las zonas baja y media de las
islas, así como en áreas clareadas del Monteverde.
En muchos
lugares se comporta como planta invasora, ocupando grandes extensiones
de terreno y desplazando a las especies originarias.
Floración: Primavera y verano.
Reproducción:
Por semillas.
Usos: En algunas localidades de Gran Canaria se
emplean sus flores, recogidas en sazón y secadas a la sombra, como
cuajaleche para la elaboración de los llamados quesos de flor,
o quesos de media flor cuando se mezcla por mitades con cuajo
de cabrito. Para el mismo fin se utilizan con más frecuencia las flores de otros
cardos, como el cardo santo (Cynara scolymus), o el cardo
salvaje (Onopordon carduelium).
Sus flores son comestibles,
y se pueden emplear en sopas y ensaladas. Los tallos tiernos se comen
crudos, con aceite o vinagre, o hervidos, como los espárragos, aunque su
escasa carnosidad no merece el riesgo de hincarse con sus espinas.
Las
plantas jóvenes se emplean ocasionalmente como forraje para el ganado.