Es una especie nativa de las selvas tropicales de América Central y del Sur: Colombia, Ecuador y Venezuela, pero se ha ido naturalizando en otros lugares, especialmente del Caribe.
Se cultiva como ornamental en muchas partes del mundo, siendo especialmente atractiva por su aspecto exótico, de apariencia plastificada, tanto que muchos la confunden con una planta artificial.
En cultivo, prefiere un ambiente cálido y húmedo, riego moderado pero constante, especialmente durante los meses más secos, buena iluminación, pero no sol directo, poda regular de las hojas viejas o estropeadas, y limpiar con un trapo humedecido el polvo que se pueda acumular en las hojas.

Es una planta muy popular para su uso en interiores, en combinación con otras plantas, y también como flor cortada, tanto en ramos individuales como en composiciones florales.
Existen numerosas especies de anturios, pero los más conocidos y cultivados son Anthurium andraeanum, Anthurium clarinervium, Anthurium magnificum y Anthurium forgetii. De ellas se han derivado numerosas variedades y cultivares, con muy diversas características especialmente en lo referente a la forma y coloración de sus hojas, y al tamaño y color de las flores, que puede ir del blanco hasta el morado oscuro, pasando por numerosas tonalidades de rojos, naranjas o rosados.

 < Anterior   Siguiente >