Carissa macrocarpa
(Eckl.) A.DC.
Ciruela de Natal, Jazmín africano, Carisa
Arbusto espinoso siempreverde de hasta 2 m de alto, muy ramificado y
compacto, con espinas largas y robustas de hasta 4 cm de largo, situadas
en los extremos de las ramas, y generalmente bifurcadas.
Al romperse,
las ramas, sueltan un látex blanquecino y tóxico, parecido al de los
ficus.
Las hojas, de brillante color verde oscuro y entre de 2-7 cm
de largo por 1-4 cm de ancho, son simples, opuestas, alternas, ovadas,
redondeadas en la base y puntiagudas en el ápice, con nervios
secundarios que suelen terminar en una espina.

Sus aromáticas flores se disponen en fascículos axilares con 1-3 flores
cada uno, que son de color blanco o rosado y unos 5 cm de diámetro, con
un cáliz de hasta de hasta 5 mm de largo, con lóbulos lineares, y una
corola formada por un tubo de 1-2 cm de largo, rematado por cinco
lóbulos angostos que se van superponiendo unos a otros en dirección
opuesta a las agujas del reloj.
Los frutos son grandes bayas de unos
5 cm de diámetro, de ovoides a casi globulares, carnosos, indehiscentes,
verdes al principio y de color rojo a purpúreo al madurar.
La floración se produce durante muchos meses del año, al igual que la
fructificación, de modo que lo más normal es ver las matas con flores y
frutos al mismo tiempo.
Se reproduce por semillas, y por esquejes de
ramas que aún no sean leñosas. Su crecimiento es lento.
Esta especie
es original de Mozambique, Kenia, Zambia, Zimbabwe y Sudáfrica, donde
habita en matorrales costeros, llegando hasta zonas de dunas.
En
algunos de estos lugares se cultiva ampliamente como árbol frutal.