Esta especie es originaria de América del Sur, las Antillas, México y sur de los Estados Unidos, desarrollándose en áreas costeras rocosas o arenosas a pleno sol, o en sitios húmedos y alterados en el interior. Se ha naturalizado en muchas regiones, y se considera una especie invasora en Australia, el sur de Asia, China, Sudáfrica y varias islas del Pacífico.
Se cultiva ampliamente como planta ornamental por sus llamativas flores y frutos que la hacen apta para paisajismo, tanto como trepadora, como para cubrir pérgolas o formar setos.

Prefiere climas cálidos y es más frecuente en zonas de costa, pero se adapta también a climas continentales siempre que las heladas no sean muy duraderas.
Le gusta exposición a pleno sol o de semisombra y riego medrado, aunque soporta bien períodos de sequía.
Sus hojas y frutos contienen saponinas y otros alcaloides, por lo que su ingestión resulta tóxica para humanos y mamíferos, pero no para las aves que se alimentan de sus frutos, esparciendo las semillas con sus deposiciones.

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