Al ser una especie tan usada en jardinería, de la planta madre se han derivado numerosos cultivares, diferenciados principalmente por el color de las flores: blancas, rosas, malvas, anaranjadas, purpúreas, escarlatas, rojizo anaranjadas, o combinaciones de varios tonos.
Se trata de una planta muy tóxica, pues contiene alcaloides muy potentes, y su consumo puede provocar trastornos gastrointestinales, neurológicos, respiratorios y alopecia.

Sin embargo, esos mismos alcaloides son la base de diferentes compuestos químicos, como la vinblastina y la vincristina, que son importantes en los tratamientos actuales de leucemia infantil y otros cánceres, por lo que en algunos países la planta se cultiva para abastecer a la industria farmacéutica en la obtención de estos productos.

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