Se reproduce por semillas, por esquejes o por acodo aéreo.
Esta especie es originaria de los montes del Himalaya, sur de China, Tailandia y Vietnam, donde habita en valles y zonas boscosas en las riberas de los ríos, en cotas que pueden llegar a los 2.000 m de altitud. Desde allí se ha ido introduciendo y cultivando en otras zonas del mundo de clima tropical o subtropical.
Su uso ornamental no es muy frecuente, pero se puede emplear en jardines amplios, siendo de interés por la belleza de sus hojas, y por la forma y extraña ubicación de los frutos.
Su cuidado es sencillo, necesitando suelos ligeros, ricos en materia orgánica y mantenidos constantemente húmedos durante el período vegetativo, pudiendo desarrollarse tanto a pleno sol como en semisombra.

Los frutos maduros son comestibles, y en sus regiones de origen se recogen para comercializarlos. Tienen un cierto sabor a frambuesa, y se pueden consumir tanto en crudo como en zumos y mermeladas, o en curry.
Las hojas se emplean localmente como forraje para los animales. Y antiguamente se secaban y prensaban para fabricar cuencos, platos y otros menajes de cocina utilizados por algunas poblaciones del Himalaya.
En sus lugares de origen se empleaba como medicinal en algunos casos: el látex para cicatrizar cortes y heridas, el fruto crudo como laxante, y tostado para la disentería y la diarrea, y las hojas o los higos para aliviar las picaduras de abejas.

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