Salvia leucantha
Cav.
Rabo gato, Salvia cruz, Moco de pavo, Santa María
Arbusto perenne de hasta más de 1 m de alto, abundantemente ramificado,
con tallos erectos o levantados, finos, leñosos, quebradizos y
recubiertos en su totalidad de una densa capa de tomento blanquecino
algodonoso.
Sus hojas, de hasta 15 cm de longitud y 3 cm de ancho,
son simples, opuestas, estrechamente lanceoladas, puntiagudas en el
ápice y festoneadas en sus bordes; muy rugosas, ligeramente pubescentes
y de color verde oscuro en el haz, verdoso blanquecinas y algo lanosas
en el envés, y con los nervios muy marcados.

Sus llamativas flores se agrupan en largos racimos espadiformes de hasta
más de 30 cm de longitud. Cada flor presenta un pequeño cáliz en forma
de embudo, revestido de una densa y suave lanosidad de color violeta o
nazareno, y una corola bilabiada de algo más de 1 cm de largo,
ligeramente pubescente y de color blanquecino, con tintes violáceos.
Los frutos son pequeñas nueces que contienen cuatro minúsculas semillas
negras.
Toda la planta desprende un característico y penetrante aroma, que para
algunas personas resulta desagradable pues es más fuerte y denso que el
de la salvia común.
Su periodo de floración es muy amplio, ofreciendo
una no muy intensa a finales de primavera, y otra principal bastante
densa durante el otoño, aunque en lugares muy favorables los ejemplares
cultivados pueden tener flores en cualquier época del año.
La
reproducción se produce por semillas y por esquejes.