Esta especie es nativa de México y América Central, hasta Panamá. Se cultiva como ornamental en muchas partes del mundo con clima mediterráneo: California, Florida, norte de Australia, España, Madeira, etc.
En las Islas Canarias se encuentra introducida desde hace siglos, y en algunos lugares de la zona de medianías, cercanos a los hábitats humanos, se pueden encontrar aún ejemplares asilvestrados, provenientes de su antiguo cultivo como planta medicinal, muy apreciada entre los campesinos por sus numerosas virtudes curativas.
Es una especie apreciada en jardinería tanto por su frondoso follaje como por su espectacular y colorida floración, además de que no necesita muchos cuidados, pues se adapta bien a casi todo tipo de situaciones, aunque prefiere suelos bien nutridos y drenados, así como una exposición soleada.

Crece de manera bastante rápida y se puede cultivar tanto en macetas como en jardines, ya sean ejemplares solitarios o formando grupos. Destaca por su floración invernal, cuando casi todas las demás plantas están marchitas, y sus flores atraen a gran cantidad de abejas y mariposas.
A esta especie se le atribuyen numerosas propiedades medicinales. La infusión de sus hojas y flores se emplea para aliviar los dolores de cabeza y de estómago, curar la gripe y bajar la tensión arterial. En sahumerios se emplea contra la faringitis.
En México preparan un té mezclándola con hinojo y canela, que usan para calmar la tos, el dolor de pecho, y curar la que llaman "enfermedad del aire".
Su infusión también se usa como antiséptica, emenagoga, analgésica, nervina y abortiva.

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