Su uso ornamental está extendido en muchas partes del mundo, apreciada tanto por sus formas y abundante follaje, como por sus llamativas flores, siendo una planta excelente para cubrir muros, pérgolas, etc.
Su cultivo es bastante fácil, arraiga sin problemas, es de crecimiento rápido, desarrollándose mejor en suelos ligeramente ácidos, y con exposición directa al sol.

Las plantas jóvenes deben ser despuntadas para favorecer la ramificación y tener una planta más compacta. Las adultas pueden ser podadas en primavera, para reducir las ramas demasiado crecidas o desordenadas.
En algunas zonas tropicales y subtropicales se ha convertido en una especie invasora, dada su velocidad de propagación, ya sea por semillas como por los brotes de sus raíces, que muchas veces surgen a bastante distancia de la planta madre.

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