Lavandula stoechas
L.
Cantueso, Espliego, Lavanda, Alhucema, Romaní, Romanillo
Descripción:
Arbustillo muy ramificado, de unos 40-70 cm
de alto y porte más o menos globoso, con tallos finos, tomentosos y de
sección cuadrangular, sobre los que se asientan numerosas y pequeñas
hojas de 1-4 cm de longitud.
Estas hojitas son simples, lineares,
opuestas, de color grisáceo al principio y verde más tarde, a veces algo
revolutas, frecuentemente con nerviación reticulada muy patente, y
recubiertas en su totalidad de una densa pelusilla aterciopelada,
especialmente en el envés.
Sus diminutas flores se disponen sobre una
espiga cuadrangular de unos 3-5 cm de largo, que nace casi pegada a las
últimas hojas del tallo, o sobre un pedúnculo corto, como máximo hasta
dos veces el tamaño de la espiga. Esta inflorescencia está formada por
numerosos verticilastros fuertemente imbricados dispuestos en las
esquinas de la espiga, y formando hileras de unas 6-14 flores cada una.
Las brácteas son de anchamente elípticas a orbiculares, agudas,
generalmente con haz glabra y envés peloso, y color verdoso, pardo o
violeta.
El cáliz es anchamente elíptico, con cuatro dientes agudos y
uno apendiculado, veces con margen
muy peloso, blanquecino, y la corola,
de unos 4-5 mm de diámetro, y color azulado o violeta, casi negro en la
parte superior, es pentalobulada, con un tubo descolorido, y cinco
lóbulos, los dos superiores algo mayores que los tres inferiores. Coronando esta complicada arquitectura floral aparece
un vistoso penacho de 2-5 brácteas estériles, de colores rosáceos a
violetas, que tienen como misión atraer la atención de los insectos
polinizadores.
Los frutos son pequeñísimas núculas elipsoides, a
veces aplanadas, lisas, brillantes y de color marrón claro.
Toda la
planta desprende un intenso y agradable aroma alcanforado.

Hábitat: Originaria de la región mediterránea, en
nuestro archipiélago esta
lavanda se escapó de los jardines donde se plantó originariamente,
habiéndose asilvestrado en unas pocas localidades de las islas de
Tenerife y Gran Canaria, sobre terrenos pedregosos de las zonas baja y
media.
Floración: Su periodo de floración es muy amplio, desde enero hasta septiembre,
siendo más frecuente a finales de primavera e inicio del verano.
Reproducción:
Por semillas.
Usos: Es una especie muy valiosa en jardinería, por
su espectacular floración y agradable aroma. Se puede cultivar tanto en
macetas como en parterres y jardines de rocalla. Requiere muy pocos
cuidados, y sólo es necesario podar las matas después de la floración.
Unas ramitas de cantueso en el armario perfuman la ropa y la
protegen de polillas. También se puede aromatizar el té, añadiéndole
unas hojitas verdes de esta planta.
En las regiones mediterráneas,
donde es abundante, es una planta muy apreciada por los apicultores, por la gran
cantidad de néctar que producen sus flores y la exquisita miel que
produce.