Carlina salicifolia
(L. f.) Cav.
Malpica, Cabezote, Cardo de Cristo, Cardo salvaje, Alazor canario
Descripción:
Arbusto perenne de porte y conformación muy
variables, normalmente de hasta 1 m de alto, de raíz
gruesa, densamente ramificado, con tallos finos pero de consistencia leñosa,
con corteza rugosa de color pardo verdoso los más viejos, y verde claro y
algo
tomentosas las ramitas tiernas.
Las hojas son muy diversas en su forma,
tamaño y
espinosidad, pero generalmente son enteras, de unos 5-8 cm de longitud, de estrechamente a
anchamente lanceoladas,
lisas y de color verde en la haz, blanco tomentosas en el envés, y
cortamente espinosas en el borde, con espinas más patentes y punzantes en
su base, allí
donde entroncan con el tallo. Se desarrollan muy juntas a lo largo de las ramas más
jóvenes, permaneciendo en los tallos durante bastante tiempo después de
marchitarse.
Las flores, de color amarillo pálido, se disponen en
capítulos florales de unos 2-4 cm de diámetro, truncados por la base y
desprovistos de lígulas, solitarios o en grupitos
de entre dos y seis capítulos. Están rodeados de una primera fila de
escamas más o menos triangulares, y otra de brácteas muy patentes, como si fuesen hojas, largas y
espinosas en su punta, de color entre verde intenso y amarillo dorado,
con tonalidades rojizas, en función del grado de exposición solar y edad
de los ejemplares.
Los frutos son pequeñísimos aquenios que contienen
diminutas semillas dotadas de un vilano plumoso que favorece su
dispersión por medio del aire.
Recordar que se trata de una especie
muy variable y polimorfa de la que se han identificado numerosas
variedades, alguna de ellas elevada a la categoría
de subespecie. Así, existen formas de hojas sin espinas, otras muy espinosas,
también las de hojas muy anchas y las de hojas muy estrechas, y las que presentan una inflorescencia con muchos más capítulos que el
tipo.

Hábitat: Endemismo macaronésico frecuente en riscos,
laderas y barrancos soleados de la zona de medianías, dentro del área
potencial de
los Bosques termófilos y del Monteverde, aunque a veces puede descender
casi hasta la costa en las áreas menos secas.
En Tenerife es bastante
frecuente. En Gran Canaria aparece especialmente en la mitad norte de la
isla, entre Andén Verde y el Barranco de Guayadeque, en lugares como
Tamadaba, Moya, Valleseco, San Mateo, Teror, Tejeda, etc.
En Fuerteventura se localiza en la zona montañosa de la
Península de Jandía. Y es muy raro en Lanzarote, donde se encuentra en los
riscos de Famara, Tabayesco o Valle de Malpaso, teniendo los ejemplares
de esta isla las hojas más anchas y sin espinas, y los capítulos
florales de mayor tamaño.
Floración: Su periodo de floración es muy amplio,
alargándose desde la primavera hasta bien entrado el otoño.
Reproducción:
Por semillas.
Usos: En algunas islas, como Lanzarote, se emplean
sus hojas tiernas como forraje para las cabras.