Pericallis cruenta
(L`Hér.) Bolle
Senecio, Flor de mayo, Tusílago morado
Descripción:
Herbácea perenne, de porte erecto y unos
50-80 cm de alto, fijada al suelo por un buen puñado de largas raíces
tuberosas, de las que brota un tallo largo, delgado, macizo, más tarde
ramificado, de color morado y recubierto de una ligera pelusilla.
Las
hojas basales son simples, alternas, largamente pecioladas, orbiculares,
onduladas e irregularmente dentadas, pubescentes, de color verde intenso
y con nervios morados en la haz, pero de una tonalidad rosa a carmesí y densamente
tomentosas en el envés; las del tallo entre acorazonadas y lanceoladas.
En la base del peciolo, allí donde entroncan con el tallo, se forma una
amplia aurícula, a veces casi tan grande como la propia lámina.
Las
flores se disponen en densas inflorescencias de entre 7-20 capítulos
cada una. Cada capítulo, de unos 7-20 mm de diámetro, tiene las flores externas (lígulas) de color
rosáceo, y las del centro (flósculos) de color púrpura oscuro. El
peciolo y las brácteas involucrales de la base de cada capítulo se
disponen en una sola fila, son glabras o ligeramente pubescentes, con
algunos tubérculos y de color casi morado.
Al madurar generan numerosos frutos en
forma de pequeña cipsela dotadas de un corto vilano blanquecino que
favorece su dispersión por el viento.
En ocasiones se encuentran
ejemplares con las flores blancas.

Hábitat: Esta llamativa especie es frecuente y hasta
común en las áreas boscosas del norte de Tenerife situadas entre Agua
García y La Orotava. Prefiere zonas clareadas de los bosques, bordes de caminos y
carreteras, vallados, muros y paredes, etc.
Floración: Primavera, generalmente en los meses de abril y mayo.
Reproducción:
Por semillas.
Usos: Es una bella planta para usar en jardinería.
Su cultivo es muy fácil y requiere pocos cuidados, debiendo moderarse su
riego y abono, pues de lo contrario los ejemplares adquieren dimensiones
desproporcionadas que reducen su bello porte original.