Echium simplex
DC.
Arrebol, Tajinaste blanco, Palomino
Descripción:
Arbusto siempreverde, no ramificado, dotado
de un tallo simple, robusto, erecto, de hasta 1 m de alto y 15 cm de
diámetro, recubierto de una corteza de color oscuro profundamente
marcada por las cicatrices que dejan las hojas muertas.
Las hojas se
disponen en una armoniosa roseta basal de hasta más de 50 cm de
diámetro. Son grandes, simples, largamente lanceoladas, de color verde
oscuro y recubiertas en ambas caras de una corta pubescencia plateada,
especialmente abundante en su juventud.
Cuando la planta tiene tres
años surge del centro de la roseta foliar un largo y esbelto tallo
florífero, casi cilíndrico y de hasta 2 m de alto, revestido casi en su
totalidad por una densa inflorescencia en la que se aglomeran miles de
pequeñas y fragantes flores de color blanco. Flores individuales con
cáliz de unos 6 mm de longitud, con dientes lanceolados, agudos,
densamente pilosos, y corola estrechamente campanulada de unos 9-12 mm
de largo, rematada en cinco dientes, y de la que sobresalen cinco
estambres arqueados.
Los frutos son cuatro pequeñas nueces verrugosas,
que contienen unas diminutas semillas negras.

Hábitat: Endemismo canario, raro y escaso, que vive en
riscos y paredones casi inaccesibles de la vertiente norte de la
cordillera de Anaga, en Tenerife.
Como pasó con otras muchas plantas
endémicas, el ramoneo de las cabras que pastaban libremente en su
hábitat natural estuvo a punto de causar su extinción. Afortunadamente,
la disminución de la actividad pastoril ha permitido una cierta
recuperación de sus poblaciones, aunque aún es posible ver matas que han
sufrido el reciente mordisqueo de estos voraces animales.
Floración: PSu
llamativa floración se produce durante el invierno y primavera,
generalmente en los meses de febrero y abril.
Reproducción:
Por semillas. La planta muere tras la
floración, una vez que ha esparcido a su alrededor las miles de semillas
que producen sus flores.
Usos: En los últimos años se ha extendido su empleo
como especie ornamental. El mayor problema de esta costumbre es el
riesgo de contaminación genética con otras muchas especies de su amplio
género en Canarias, especialmente cuando el cultivo se produce en
localidades situadas fuera de su área de distribución natural, y aún más
cuando se traslada a otras islas.
Como casi todas las especies de su
género en Canarias, posee buenas cualidades melíferas, pues sus
aromáticas flores atraen a un gran número de abejas. La miel producida
con su néctar tiene un sabor muy suave y es de color blanquecino con
tonalidades ambarinas.