Centranthus ruber
(L.) DC.
Milamores, Valeriana roja,
Falsa valeriana, Hierba de san Jorge
Descripción:
Herbácea perenne de unos 50-120 cm de alto,
de floración muy llamativa, dotada de numerosos tallos que nacen de un
grueso rizoma subterráneo de color blanquecino y fuertemente oloroso.
Estos tallos, finos, largos, rojizos en su base, algo carnosos, de
textura cérea, y marcados por la huella anillada que dejan las hojas
muertas, crecen normalmente semierectos o tumbados sobre el terreno.
Sus hojas, muy lisas, de color verde azulado y hasta 6-8 cm de largo,
crecen en posición decusada (opuestas en cruz) a lo largo de los
tallitos. Son simples, cortamente pecioladas las basales y abrazadoras
las de los tallos, con lámina ovoide de ovoide a cuneifore, puntiagudas,
con el margen entero o ligeramente dentado, y nervios paralelos en la
base y ramificados al alejarse.
Las flores, muy pequeñas y de color
rosado, rojizo a rojo purpúreo, ocasionalmente blanco, se disponen en
apretadas inflorescencias terminales o axilares, formando una especie de
corimbo más o menos globoso de hasta 15 cm de longitud. Su corola forma
un finísimo tubo de alrededor de 1 cm de largo, con un llamativo espolón
linear en su parte inferior y cinco lóbulos desiguales al final. El
androceo consta de un estambre inserto en la garganta de la corola, con
un filamento glabro y rosado, y una antera oblonga amarillenta o rosada.
Los frutos son diminutos aquenios ovoideos provistos de un vilano
caedizo que favorece la dispersión de las semillas por medio del viento.
Semillas lisas, de color marrón más o menos amarillento.

Hábitat: Especie europea introducida en nuestro
archipiélago como ornamental, pero escapada desde hace mucho tiempo de
los jardines, habiéndose asilvestrado en numerosos lugares: bordes de
caminos y carreteras, cercanías de viviendas, huertas abandonadas, etc.,
de la zona baja y media, tanto en lugares bien soleados como en otros
más húmedos y algo sombríos.
Se puede encontrar tanto en lugares
pertenecientes zonas de bosques termófilos y de fayal-brezal, y hasta en
campos de lavas y hábitats rupícolas húmedos del dominio del pinar.
Floración: Su periodo de floración es muy amplio, más intenso en primavera y verano,
pero pueden verse ejemplares en flor durante casi todo el año.
Reproducción:
Por semillas y trozos de rizoma.
Usos: El uso ornamental de esta planta es muy antiguo, teniéndose constancia
del mismo desde la Edad Media; composiciones muy llamativas se logran
mezclando ejemplares con floración de distinto color. Se adapta bien a
diferentes tipos de suelos, aunque los prefiere arenosos o pedregosos,
siempre que estén bien drenados. Hay que regar poco, solamente cuando
veamos que el sustrato está seco.
En algunos lugares de Europa se
consumen sus hojas en ensalada, aliñadas con vinagre y aceite.